Pequeña historia de 25 años de Ripollet Rock Festival

Como ya podéis imaginar, resumir un cuarto de siglo se hace verdaderamente complicado. Es por ello que vamos a intentar centrarnos en sus inicios y pasar solamente por encima de los años posteriores, también llenos de muchos momentos buenos, otros no tanto, pero sobre todo de muchas anécdotas y experiencias que llevaremos siempre con nosotros.

El embrión del festival hay que buscarlo en 1985 cuando unos jóvenes con muchas inquietudes y seguidores del Rock Duro, deciden solicitar un programa de radio en la emisora local Ràdio Ripollet (gestionada por una asociación de amantes de la comunicación). En abril de ese año debuta en antena Viaje al Reino del Metal (especializado en Heavy Metal). El espacio se va consolidando y hace coger fuerzas a su equipo para solicitar al Ayuntamiento un festival de Rock para la Festa Major. La propuesta no obtiene respuesta. A pesar de ello, Viaje al Reino del Metal sigue haciendo la petición año tras año, pero desde el consistorio se hace caso omiso. Ante esa marginación, se aprovecha el 5º aniversario del programa radiofónico para organizar un concierto en el Pabellón de Deportes con las actuaciones de los locales Bronce y los thrasher catalanes Legion y Fuck Off (muy en auge ese 1990). Bronce era un grupo de músicos de Cerdanyola, Ripollet y Sant Cugat. Fue su guitarrista ripolletense Mario Gamo quien más empeño puso en convencer a Paco González para organizar ese evento. El éxito del mismo dio fuerzas al director del programa para seguir con su idea de montar un festival en las fiestas de su población. Pero sus propuestas seguían cayendo en saco roto. No obstante, una serie de circunstancias y carambolas hicieron que fuera posible en 1993.

En esos años los grupos locales negociaban con la administración municipal la cesión de unos locales de ensayo. De esas reuniones surge la posibilidad de organizar un concierto con bandas de la población, pero sin apenas presupuesto ni para un equipo de sonido. Entonces Silvia Balaguer (que iniciaba su andadura como guitarra rítmica en Menos Rollo) cree que Paco debería ser quien se encargara de hacerlo, pues era conocedora del trabajo previo realizado, y se lo hace saber a él. Conseguida la autorización legal, el siguiente paso es como sacar algo de dinero para pagar los equipos de sonido, luz, carteles y gastos varios. Se opta como solución más viable, montar una barra de bar y tirar de colegas para aminorar los costes. El recinto lo busca la organización en un solar abandonado camino de Cerdanyola, la explanada de Can Masachs (actualmente Parc del Riu Ripoll). Como anécdota decir que los camerinos improvisados son una pequeña caseta que utilizaba el Club Petanca Maragall para guardar sus materiales. Aunque se tuvo claro hacerlo el viernes por la noche, eso suponía un problema. La fiesta de Ripollet no comenzaba hasta el sábado. Se ideó empezar las actuaciones a las 24:00 del viernes o lo que es lo mismo, las 00:00 del sábado. Así la actividad podía entrar en el programa oficial. Esa primera edición, a pesar de nutrirse solo de bandas locales, supuso un éxito de público (unas 1500 personas) y el Patronat de Cultura i Joventut decide apostar por este concierto en los años siguientes.

Hamlet 1998
Hamlet - 1998

El festival quería crecer y en 1994 contacta con SuTaGar que, desde Euskadi, se convierte en la primera banda metalera de fuera de la provincia de Barcelona en actuar para este evento. Las condiciones, tanto presupuestarias como de infraestructuras, seguían siendo muy penosas. Prueba de ello es que los de Éibar estuvieron cenando en casa de Paco y durmiendo en su propia furgoneta. Y es que, si algo ha tenido Ripollet Rock a lo largo de su historia, es que ha encontrado siempre gente muy maja intentando involucrarse por la causa. Pero estaba claro que esta actividad iba cogiendo carrerilla y necesitaba ir mejorando en muchas cosas para no estancarse. Así en el 95 se abandona Can Masachs para trasladarse al Parc Massot. En ese nuevo recinto se dispone de suelo de cemento, una grada para el público y una zona de parking. Importantes mejoras que la gente agradece. Y se apuesta por los míticos Barón Rojo, como cabezas de cartel, para dar un empujón más a nivel multitudinario. A partir de ese momento, Paco inicia un proceso para ayudar a los grupos locales a constituirse como entidad oficial. Lo que él no sabía era que se vería integrado en esa primera junta de la Associació Kanyapollet. Así intenta tirar de dicha entidad para organizar conjuntamente la edición de 1996, pero se da cuenta que, salvo alguna excepción, no puede contar mucho con ellos y decide seguir tirando él del carro. Aunque ve potencial en algunas personas y les propone fundar un nuevo colectivo musical, la Associació Ripollet Rock. Acompañados de un buen equipo humano, Paco, Mikel Basuras y Luis David se convierten en el motor principal de ese proyecto. Pero no pasemos por alto que ese año Sex Museum hizo una actuación memorable, tocando casi el doble del tiempo pactado y supliendo la baja de última hora de Lagartija Nick. La misma mañana del concierto, uno de los músicos de Granada sufrió un accidente de moto que le impedía venir a tocar. Como en esa época no se disponía de teléfonos móviles, no se supo nada de ellos hasta las 8 de la tarde y, lógicamente, no hubo tiempo material para buscar un sustituto.

El año 97 es el primero en el que aparece la Associació Ripollet Rock como entidad organizadora. En realidad, era así desde la primera edición, pero a efectos oficiales no es hasta ese año. En el mes de enero a Paco le llega un disco para el programa de radio que cambiaría la historia del festival para hacerlo más grande. Aunque no es Heavy, decide escucharlo para pasárselo a Mikel o a L. David. Después de hacerlo, ve un potencial enorme en ese CD y llama rápido a sus dos compañeros para consultarles que si les parece bien traerlos ese año. Ambos escuchan la grabación y dan el visto bueno para tirar adelante la propuesta. La banda en cuestión eran unos desconocidos aun Ska-P. Se contacta con su agencia de management y se llega a un acuerdo, firmando el contrato en febrero. Los meses sucesivos fueron una locura, pues el grupo explotó a nivel multitudinario y comenzaron a tocar en todos los rincones de la península. Su caché comenzó a subir y cuando llegaron en agosto a Ripollet, ya se había cuadruplicado. Eso supuso una serie de problemas con su manager, que no paraba de poner exigencias para cobrar más. Una vez más, los músicos si estuvieron a la altura y aceptaron tocar junto a Color Humano y Discípulos de Otília ante más de 6000 personas. El gran éxito de público y el fracaso de Miguel Ríos al día siguiente en el concierto oficial del Ayuntamiento, dio fuerzas para presionar y pasar al año siguiente a un recinto más acorde como el Campo de Futbol. Con mejores condiciones y la apuesta de grupos como Hamlet y Ktulu (en su concierto de despedida), supuso la consolidación definitiva del festival. Hasta el punto que generó un debate en la comisión de fiestas y se decidió incorporar el viernes como día oficial de Festa Major, cambiándolo por el martes. Desconocemos si habrá algún caso parecido, pero es complicado poder decir que un festival de Rock hace cambiar un día de las fiestas de una población. En nuestro caso, así fue.

Ktulu - 1998
SuTaGar - 1994

Por primera vez se amplia a cinco grupos en 1999. ¿El motivo? Teníamos bandas de fuera como Joxe Ripiau, Banda Jachís, Trimelón de Naranjus (embrión de Muchachito Bombo Infierno) e incluso desde Panamá Los Rabanes (a pesar de estar girando constantemente por la península, se convirtieron en la primera banda internacional en pisar nuestro escenario), pero llevábamos un par de años sin grupos locales. Y uno de los motivos principales por los que se creó la Asociación es el apoyo a músicos de la población. Así que incorporamos a La Jeta Band, que encajaba perfectamente con el cartel de esa edición.

Cambiamos de siglo y se modifican algunas cosas. La más importante es que se oficializa como Ripollet Rock Festival. Curiosamente el nombre no surge desde dentro, sino que es un fanzine de Lleida, ¡D´Empalmada y a Pufo!, que haciendo la crónica del año anterior lo llamó así. Nos gustó y lo adoptamos. Por aquel entonces esa publicación alternativa y La Olla manteníamos una buena relación. Desgraciadamente no mucho después ellos dejaron de existir. Otra cosa es que comenzamos a trabajar con grupos extranjeros. Confirmamos a los canadienses Annihilator y a los estadounidenses Overkill. Pero tres semanas antes del concierto nos avisan que, por un tema personal de los de Ottawa, se suspende toda la gira de las dos bandas. En tiempo record se consigue incorporar un par de sustitutos, los alemanes Grave Digger (como anécdota podemos contar que fueron a bañarse a la piscina municipal y toda la gente quería hacerse fotos con ellos) y los riojanos Tierra Santa (en el mejor momento de su carrera). Lo pasamos mal, pero pudimos salir airosos. En esa edición cerraban The Bon Scott Band, que invitaron al grupo alemán a unirse a ellos. Algunos de los músicos teutones aceptaron gustosamente la propuesta y el show se alargó hasta que se nos hizo de día.

Ankhara - 2001
Ankhara - 2001

 

Por esa época, Mikel y Luis David comienzan a distanciarse del proyecto para afrontar otros retos, cada uno por su lado. Eso hace que el festival acabe encaminándose hacía un estilo más heavy. En 2001 intentamos volver a los cinco grupos, pero Overlife, que estaban anunciados en el cartel, se cayeron en el último momento. Nunca supimos las causas reales, pues venían en un paquete con Obús y solo dijeron que no podían venir. Al año siguiente teníamos casi cerrado a Saxon. No obstante, no pudo ser por temas presupuestarios. En su lugar pudimos contratar a U.D.O. con suficiente antelación. Aunque algún medio no se enteró y nos hicieron una previa con reportaje de Saxon. 2003 y 2004 compartimos cartel con el concierto oficial del Ayuntamiento del día después. Mientras ellos apostaban por Mojinos Escozios o Dover, nosotros lo hacíamos por los alemanes Rage o los Saratoga más exitosos de su álbum Agotarás, con Leo Jiménez en todo su esplendor.  

Durante ese tiempo se incorporaba gente nueva a la organización, como Mari Warlock o Jaime Villén. Y comenzamos a darle más importancia al diseño del cartel aportando imágenes, como el dibujo de un guitarrista con la iglesia de Ripollet de fondo, obra del colega Benja Villegas (años después le sustituiría Nanderas). Era 2005 y la primera vez con dos bandas internacionales, Primal Fear (Alemania) y Exterminator (Bélgica).

UDO - 2002
UDO - 2002

 

Se pone césped en el Campo de Futbol y tenemos que buscar otra ubicación. El Poligon Cadesbank nos acoge durante dos años. El espacio lo adecuamos con espectaculares escenarios cubiertos y grandes bandas como los Edguy de Tobias Sammet o los portugueses Moonspell. A pesar del gran éxito de ambos, estaba claro que el sitio era provisional y en 2008 subimos a nuestro emplazamiento actual, el Parc dels Pinetons. Para esa ocasión los alemanes Bonfire actuaron de forma exclusiva en nuestro recinto. Y doce meses después la maravillosa Simone Simons nos visitaba desde Holanda con sus exitosos Epica. En 2010 volvemos al formato de solo bandas nacionales con Muro, Avulsed, Beethoven R., Transfer y Atlas. Una importante lesión del batería de estos últimos, cancela su show solo cuatro días antes. Afortunadamente su manager puede conseguirnos la incorporación de Exkissitos para cubrir la vacante. Las covers de Kiss estuvieron muy bien, pero nosotros los teníamos de corbata pues utilizaron pirotecnia que ponía en riesgo nuestra cubierta de escenario. Al final no pasó nada, pero lo sufrimos mucho.

En 2011 debuta nuestro verdugo, que nos acompaña en los carteles desde entonces. Bernhard Weiss el cantante de Axxis pensaba que venía ese año a una fiesta pequeña de pueblo. Pero se encontró encendiendo a más de cinco mil personas con su espectacular actuación. En esta ocasión acompañados de unos consagrados Angelus Apatrida.

La histórica reunión de Banzai en 2012 tuvo, finalmente, pocas fechas. No obstante, Ripollet Rock Festival consiguió ser su única actuación en Catalunya. Salvador Domínguez y José Antonio Manzano nos avisaron que estaban ya muy mayores para actuar a según que horas, pero se lo pasaron tan bien, que luego no había quien los echara de allí.

La visita de Masterplan en 2013, nos sirvió de excusa para inaugurar nuestro stand de firmas. Por el pasó también otro referente del metal nacional actual, Zenobia. La anécdota esta vez fue la vuelta de Roland Grapow a su camerino, Jaime tenía las llaves, pero se había entretenido un momento y cuando vimos que venía con ellas en la mano, el ex guitarrista de Helloween se puso a cantar The Keeper Of The Seven Keys. Nos miramos y nos reímos todos. Un increíble showman, Jakob Samuel, lideró a los suecos The Poodless en la siguiente edición. Cuando llegaron aquí, ya sabíamos que su bajista Pontus Egberg se marchaba con la banda de King Diamond. Pero esta vez teníamos más invitados de lujo, como el cantante de Rhapsody Of Fire, Fabio Lione (actualmente también en Angra) que venía con los italianos Vision Divine.

2015 fue el turno de Iron Savior (con Piet Sielck a la cabeza) y el gran cantante Jorn Lande. En Avantasia ya sabéis como las gasta, que chorro de voz tiene el noruego, pero donde la exprime más en su propia banda, Jorn. Nos habían avisado de un cierto carácter complicado, de rockstar en el backstage. No obstante, con nosotros se portó muy bien y solo podemos decir que fue encantador. Otra anécdota fue que el batería de los deathmetaleros catalanes Stained Blood, en una entrevista previa en la radio, nos pidió una botella de “wisky del malo” para el camerino. Sus compañeros se reían, pero llegado el día, Salva tenía su botella y los demás no. Fue el más listo y luego se lo restregaba al resto. Lógicamente dentro del buen rollo que les acompaña siempre.

Rage - 2003
Rage - 2003

Como la mayoría ya sabéis, 2016 fue muy duro para la entidad. Nuestro amigo David “El Punky nos abandonaba para siempre. Y, aparte de las distintas muestras de cariño y homenajes que le hicimos en público, hubo otra más personal pues sólo la sabíamos nosotros y su familia. Ha pasado más de un año y puede ser el momento de explicarlo, ya que estamos contando anécdotas. Algunos de vosotros quizás os habéis preguntado que bandera era la que ondeaba el verdugo en el cartel de la 24º edición. Pues era el dibujo de un tatuaje que nuestro compañero llevaba en una parte de su cuerpo. Así lo hacíamos participe del festival y lo sentíamos a nuestro lado. En lo musical apostamos por los tunecinos Myrath, que triunfaron sin discusión. Y músicos con grandes nombres como Ronnie Romero (cantante de los reformados Rainbow) al frente de Lords Of Black o Gus G (guitarrista de Ozzy Osbourne) liderando a Firewind. Además del más reciente fichaje de estos últimos, el ex vocalista de Metalium, Henning Basse. Sin duda, todo un lujo para nosotros el poder disfrutar durante todos estos años, de artistas de esa talla.

Por cierto, cumplimos 25 ediciones y, como si lo hubiéramos programado de antemano, el aniversario cae en día 25. ¿Pero, sabéis cuantos años ha caído en 25? Pues en cuatro ocasiones. ¿Y sabéis que pasó en esas ediciones? 1995: primera edición totalmente heavy con Barón Rojo, Bronce y Zinky Barú. 2000: primer grupo heavy internacional, Grave Digger (además de Tierra Santa, The Bon Scott Band y Dirty Lust). 2006: primera vez con escenario cubierto y actuaciones de Edguy, Runic, Hardreams y Redimoni. 2017: primer año con tres bandas internacionales. ¿Casualidad o es nuestro número de la suerte? Sea como fuere, estad atentos a la próxima edición que caiga en día 25. Por si acaso.

Como os dijimos al principio, esto sólo es una pincelada de nuestra historia. Podíamos haber contado muchas más cosas, quizás en un futuro, alguien decida extenderse más y plasmarlo en un libro. Aunque eso ya es más complicado y difícil. El mensaje está lanzado. ¿Quién sabe? Igual se podría convertir en un best-seller. Y luego en una película aspirante a los Oscar de Hollywood. ¡Soñar es gratis! Como el día que alguien soñó que organizaba un festival y, después de 25 años, se convertiría en el evento de esas características más importante de la península y un referente del Heavy Metal en Catalunya, con legiones de seguidores llegados desde distintos puntos de la geografía europea. En ese caso el sueño si se hizo realidad.

Durante todo este tiempo medios de comunicación prestigiosos como La 2 de TVE, el programa Sputnik de TV3, Radio 3 y Radio 4 de RNE, El Periódico de Catalunya o medios especializados como Metal Hammer, This Is Rock, Mondo Sonoro o Metalovisión, entre otros muchos, se han hecho eco del festival, ya sea en previas como en crónicas o reportajes. Estaría bien que fuera reconocido como se merece en la propia población que lleva su nombre, cosa que desgraciadamente no ocurre. Pero eso ya merece un capítulo aparte, que quizás contemos algún día. De momento disfrutemos del presente.

La Redacción

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